domingo, 22 de junio de 2008

Que Dios me recuerde

Eso es lo importante, por eso vivo y por eso deberíamos vivir todos. Yo he tardado demasiado tiempo en darme cuenta de que perseguir los honores de este mundo es andar en la oscuridad. Pero aún hay gente que no se ha dado cuenta, y por eso escribo esto.

Parémonos a pensar. ¿De qué nos sirve ser grandes arquitectos, ser grandes médicos, grandes teólogos o grandes músicos? No sirve de nada por sí mismo. Otra cosa es que hagamos caso a lo que dice la constitución Lumen Gentium en el capítulo de los laicos, que pide que sean buenos en su trabajo para acercar las estructuras humanas a la verdad (es distinto porque el fin último es acercar a la gente a la verdad, a Dios). Pero en sí, que la gente se impresione de lo que sabes hacer no es sino gloria vana. ¿Qué prefiere Dios, un Jimi Hendrix que se dedicó a tocar para sí mismo, o un Bob Hartman (guitarrista del grupo de rock cristiano Petra), que puede ser peor que Jimi, pero que toca para Dios lo mejor que sabe? La alabanza que hizo Petra permanece en la memoria de Dios, Dios "recuerda" (entre comillas porque Dios no puede recordar; para Él no hay pasado) con cariño cada concierto que este grupo le dedicó con amor. No digo que Jimi Hendrix esté condenado, Dios me libre de erigirme como juez. Pero para Dios la música de Jimi no vale un pepino. Dios no recuerda ni una nota de Jimi, de su música Dios dice "en verdad te digo que no la conozco". No así de Petra.
Aplicad ésto a todos los trabajos posibles, a todas las situaciones que impliquen elección entre ser reconocido uno o dar toda la gloria a Dios. No es necesario hablar de Dios siempre, pero hacer que las miradas recaigan en uno y no aprovechar para volver la mirada del espectador hacia mi Padre, lo siento, pero es mezquino y traidor.

¡Que Dios me recuerde, aunque los hombres me olviden! ¡Prefiero permanecer en su recuerdo! ¡Que me ame Él, que Él valore lo que hago! ¿Qué importa el resto?

8 comentarios:

opusprima dijo...

Cuánta verdad en este escrito Lukas. Deberíamos ser "instrumentos flacos", como decía San Josemaría, para que nuestros actos aparezcan a los ojos de los demás como clara obra de Dios. Siempre es agradable leerte.

Un saludo.

Mari Carmen & Julio dijo...

Verdaderamente eres valiente, pues a tu edad es más complicado seguir a Jesús, ya que las tentaciones y el entorno lo ponen difícil, pero como tu dices, cuando uno hace las cosas por Dios, es otra cosa. Por cierto, para servir a Dios no hace falta ser Santo. Saludos y adelante

Ciudadano de Sión dijo...

Gracias, Opusprima, por el ánimo y por el comentario. Y gracias también a Mari carmen y julio por comentar y por señalar la gran verdad de que para servir a Dios hace falta ser santo.

Lukas Romero

Ciudadano de Sión dijo...

Perdón, errata. Digo en el comentario situado encima de éste que "gracias (...) por señalar la gran verdad de que para seguir a Dios hace falta ser santo". Me he comido un "no" que invierte el sentido de la afirmación. Hay que leer "gracias (...) por señalar la gran verdad de que para seguir a Dios NO hace falta ser santo".

Lukas Romero

Elinge dijo...

Hola Lukas:

Te prefiero sin corrección,las comillas las pongo en tus labios.

Sí, para seguir el Camino no hace falta ser santo aún, pero es imprescindible querer ser Santo.
Y tratándose de Jesús, querer ser un Gran Santo, sin complejos, lo queremos TODO, y es que queremos ser Cristianos y decir con San Pablo; Es Cristo quien vive en mi.

Si no nos decidimos,firmes, veros y humildes en ser Santos... ¿cómo dareis un solo paso en el Camino?.


'Historia de un Alma' de Santa Teresa del Niño Jesús y la Santa Faz es una obra magnífica para este Verano de la Vida.

Ciudadano de Sión dijo...

"Querer ser", Elinge... pero no ser. Sobre todo porque nos hacemos santos al andar el Camino, ergo si hay que esperar a ser santo para andarlo... ¡podríamos esperar sentados!

Gracias por comentar.

Lukas Romero

Anónimo dijo...

Lukas. No te lo pierdas. Mira o que ha pasado en el blog "pensamientos breves" de putoloko. En la última entrada. Saludos.

http://aiwas.wordpress.com/

Anónimo dijo...

¿Es un milagrito en la Red o no?

¿Qué te parece?

Lukas, puedes contestarme en mi blog. Le he dedicado una entrada a eso.