jueves, 22 de enero de 2009

Poco ambiciosos

El otro día vi un programa de investigación muy interesante en el que se mostraban distintas iniciativas de protesta: aparecían ecologistas de Greenpeace enganchados a una central nuclear, un grupo de ecologistas pro-animales rescataban gallinas de criaderos intensivos, un grupo de activistas sociales ocupaban un banco para protestar que la crisis sólo afectaba a particulares, y los bancos estaban siendo subvencionados y por tanto salvaban el culo... no sé, varias cosas.

Lo veía con una persona muy querida por mí que, desgraciadamente, no acepta la Iglesia. Esta persona se quedó impresionada con los ecologistas que aparecieron, y al terminar el reportaje comentó la gran entrega de esa gente joven a ideales tan grandes.

Pero, ¿qué es encadenarse a una central nuclear si lo comparas con atender a un enfermo que se muere, y poder dar salud y amor a la gente que no tiene nada -como hacen tantas órdenes, como las Misioneras de la Caridad-? ¿Qué es más épico, salvar una gallina o salvar un alma humana? La ecología está muy bien, pero entre irme a hacer el tonto a una central nuclear o a una plaza de toros o irme a evangelizar a otro país (o en el propio), prefiero lo segundo. Un ecologista decía que la vida no tiene sentido si no estás dispuesto a morir por algo, y que el planeta valía la pena. ¡Que les digan los mártires por Quién vale la pena morir!

Mi impresión del programa fue que había gente idealista en el mundo, pero poco ambiciosos. ¡Salvar el planeta pudiendo salvar a la humanidad! ¡Amar a los animales, cuando se puede amar a Cristo! Pobrecillos, desgañitándose por la Tierra mientras Dios les espera en el Cielo con los brazos abiertos.

6 comentarios:

Sonrisas dijo...

Pobrecitos... Ellos haciendo algo mientras nosotros podemos simplemente rezar a un dios que ni siquiera sabemos que existe para salvar un alma que ni sabemos lo que es. Que poco saben del mundo los pacifistas, los ecologistas, los que sin saberlo cumplen la palabra de Cristo muchisimo mejor que los que se dedican a acumular mas miembros en sus grupos y a HABLAR AL AIRE. Pobres infelices que dan su vida por algo que es tangible. Pobres ateos que su alma sufre sin la presencia de Dios en sus vidas y que arderan en el infierno por siempre. Nosotros tenemos mucho mas merito! Rezamos, creamos grupos de estudio y metemos a mas gente a rezar y a crear grupos. Nos retiramos a rezar por nuestras almas y evangelizamos a pobres inocentes condenados... ESO si es obra de Dios.

Pobres ingenuos... Cuanto tienen que aprender de nosotros los practicantes.



Sonrisas

Ciudadano de Sión dijo...

Yo no he dicho que no hagan nada... el post dice simplemente que me parece que es poco pretender salvar el planeta cuando se puede hacer mucho más: dar la salvación físic. Es una frase de san Benito la que me hizo escribir esto, cuabndo a él le preguntaron que por qué no tenía ambición, respondió que él sí que era ambicioso, mucho más que cualquier hombre: él aspiraba a la eternidad, y no se iba a conformar con menos.

Por cierto, y ya que mencionas a mi maestro, el gran JC (JesuCristo, aquí lo suelo llamar así), decirte que Él me apoya: "¿De qué le sirvea un hombre ganar el mundo entero, si pierde con ello su propia alma?".

Aparte, revisa el mensaje del gran JC: Él no habló de ecología en ningún momento. Y que conste que sé que es algo bueno, pero no le pongas palabras en la boca que no dijo.

Una última cosa: como ya te señalé, es un error considerar a Jesús como un simple maestro ambulante. Apuesto a que todavía no has leído "Hipótesis de Jesús", De Messori.

Gracias por comentar.

Lukas Romero

Ciudadano de Sión dijo...

Por cierto, modera el tono sarcástico. Has estado a punto de no pasar la censura. Por si no lo has leído encima de la ventanilla de los comentarios, en este blog se acepta cualquier forma de pensamiento, pero siempre que ser respetuoso hacia mi Fe. Se puede discrepar, pero desde el respeto.

Lukas Romero

opus prima dijo...

El deseo de ambición escasea en estos tiempos de mediocridad, de falta de compresión de la realidad y del ser del hombre. Hemos rebajado nuestras metas. Ciertamente es importante preservar la naturaleza como también lo es atender a una persona enferma. De todos modos, es bueno saber dar importancia a las cosas y situarlas en la pirámide de valores. No importa que seamos creyentes, agnósticos o ateos, lo que si importa es ser personas instruidas - como bien dice Aristóteles - qué sepan porqué están en el mundo y cuál es su fin.

Sonrisas deberías salir de tu caverna de clichés y ponerte a construir, porque la primera que te juzgará será la historia.

Sonrisas dijo...

Oh, realmente no habria hablado nada bien de ti censurar un poco de sarcasmo.

Logicamente Jesus no hablo de ecologia. En ese momento, el problema era la discriminacion y no que nos estuviesemos cargando el planeta. Y si hablo en contra de la discriminacion, verdad?

Ahora respondeme con sinceridad:
Crees que un ateo -y digo ateo, no agnostico-, que por etica personal siga la vida de Cristo, ayude a los necesitados, luche toda su vida por mejorar el mundo y haga todo lo que pueda por ser mejor persona, no tiene ganada la salvacion?

Si la respuesta es si, en tal caso no tiene ese hombre el mismo o mas merito -puesto que hace bien a los demas-, que aquel que se gane el Paraiso mediante oracion, a "golpe de rosario"? No tiene la misma razon que el cristiano?

Si la respuesta es no, que no obtendria la salvacion, me estas dando una imagen de un Dios poco misericordioso y egoista, pues prefiere a quienes le rezan que a quienes se esfuerzan por salvar a sus hijos.



Un saludo
Sonrisas

Ciudadano de Sión dijo...

Gracias por comentar, Opusprima y Sonrisas. Te respondo, Sonrisas: no hay nombre dado a los hombres para que éstos se salven, excepto el de Jesucristo. Pero la salvación no viene por aceptar su mensaje, sino por aceptarle a Él como salvador. ASí, no se trata de "Seguir el mensaje de Jesús", sino de "seguir a Jesús". La diferencia no es baladí, es un abismo insalvable: es la diferencia entre quien cree que puede salvarse él y quien sabe que sólo puede salvarle el Hijo de Dios.

¿Puede un ateo, o un agnóstico, o un creyente de otra religión salvarse? Aquí no encontrarás respuestas negativas, porque yo no soy quién para poner límite a la infinita misericordia de Dios. Pero una cosa está clara: si se salvan, no es por lo que han hecho, porque no hay obra tan grande que salve al hombre. Si se salvan es porque a pesar de todo el sacrificio de Cristo media por ellos.

Lukas Romero